Actualmente existe una fuerte controversia acerca de la utilización clínica del Índice Glcémico o Glucémico (IG) en el manejo nutricional en pacientes con Diabetes Mellitus (DM) y en la prevención de patologías crónicas no transmisibles como la DM, Obesidad, Resistencia Insulínica (RI), patología cardiovascular y neoplasias.
Cuando tomamos cualquier alimento rico en carbohidratos, los niveles de glucosa en sangre se incrementan progresivamente según se digieren y asimilan los almidones y azúcares que contienen. La velocidad con que se digieren y asimilan los diferentes alimentos depende del tipo de nutrientes que los componen, de la cantidad de fibra presente y de la composición del resto de alimentos presentes en el estómago e intestino durante la digestión.
El índice glucémico se determina en laboratorios bajo condiciones controladas. El proceso consiste en tomar cada poco tiempo muestras de sangre a una persona a la que se le ha hecho consumir soluciones de glucosa pura unas veces y el alimento en cuestión otras. A pesar de ser bastante complicado de determinar, su interpretación es muy sencilla: los índices elevados implican una rápida absorción, mientras que los índices bajos indican una absorción pausada.
En resumen, el Índice Glucémico es un indicador de la calidad del carbohidrato; que mide la capacidad que un glúcido o carbohidrato dado tiene de elevar la glicemia después de ser ingerido, con respecto a una referencia estándar que es la glucosa pura. El IG expresa la rapidez mediante la cual los carbohidratos son absorbidos, digeridos y llegan al flujo.sanguíneo.